"Vicentón" sigue creciendo: segunda remesa de reseñas en Amazon
Han pasado dos meses desde que Vicentón. El último lobo de las Sierras de Segura y Cazorla vió la luz, y lo cierto es que, lejos de detenerse, la historia sigue encontrando nuevos lectores.
Durante estas últimas semanas han continuado llegando nuevas reseñas y valoraciones, todas llenas de cariño y de palabras que me resulta difícil expresar cuánto agradezco. Pero, sobre todo, sigue creciendo algo todavía más importante: el número de personas que descubren el libro, hablan de él, lo recomiendan y lo comparten con familiares y amigos.
Y hay algo especialmente bonito en la manera en que está sucediendo. Vicentón nació como un proyecto completamente independiente, sin una editorial ni un grupo de apoyo detrás, y está avanzando poco a poco gracias a algo tan sencillo y poderoso como el boca a boca. A las recomendaciones personales se han sumado las redes sociales, donde cada vez más personas comparten la novela y ayudan a que llegue hasta lectores que, quizá, de otra manera nunca habrían sabido de su existencia.
Cada nueva reseña supone mucho más que unas estrellas o unas líneas escritas en Amazon. Detrás de cada una hay una persona que ha dedicado unas horas a acompañar a Vicentón por los caminos de la sierra y que después ha querido contar qué le ha hecho sentir la historia. Para un proyecto nacido desde la ilusión y construido prácticamente desde cero, eso tiene un valor enorme.
Por eso quiero aprovechar esta nueva entrada para daros las gracias, una vez más, a todos los que habéis comprado el libro, lo habéis leído, habéis dejado una reseña, habéis hablado de él con alguien, lo habéis compartido en redes o simplemente habéis recomendado Vicentón a un amigo, a un familiar o a alguien que sabíais que podía disfrutar de esta historia.
Gracias también a quienes seguís enviándome mensajes y compartiendo conmigo recuerdos, fotografías e historias de vuestros padres, abuelos y antepasados. Cada uno de esos testimonios demuestra que, aunque hayan pasado muchas décadas, la memoria de aquellas sierras continúa viva.
Dos meses después, Vicentón sigue caminando. Y lo hace de la mejor manera posible: de persona en persona, de conversación en conversación y de corazón en corazón.
Gracias de verdad por acompañarme en este camino y por hacer que una historia nacida entre las montañas de Segura y Cazorla pueda seguir llegando cada vez más lejos.


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